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World of Coffee: el evento mundial que Puerto Rico nunca podrá celebrar mientras siga atrapado en leyes del siglo pasado

Por :Pasiones Coffee Roasters 0 comentarios
World of Coffee: el evento mundial que Puerto Rico nunca podrá celebrar mientras siga atrapado en leyes del siglo pasado

Panamá acaba de demostrarle al mundo lo que significa apostar por la industria del café. El World of Coffee 2026 reunió a más de 14,000 visitantes, cientos de exhibidores y productores de distintas naciones. Mientras Panamá abrió sus puertas al comercio internacional, Puerto Rico continúa sujeto a restricciones fitosanitarias del siglo pasado que impiden la libre entrada de café verde y a aranceles que encarecen la importación de café. ¿Cómo podríamos celebrar un evento mundial donde productores de Colombia, Brasil, Etiopía o Costa Rica no puedan traer libremente sus cafés para exhibirlos, catarlos y competir? La respuesta es tan evidente como lamentable: nuestras propias barreras nos dejan fuera del escenario mundial.

Lo más contradictorio es que el propio gobierno federal intentó abrir una puerta y sectores de nuestra industria se opusieron. En agosto de 2026, el USDA, mediante APHIS, propuso modernizar las restricciones a la importación de café verde, reconociendo que las condiciones fitosanitarias han cambiado desde que se establecieron las prohibiciones originales. La propuesta contemplaba evaluaciones científicas de riesgo, no una entrada indiscriminada de café. Sin embargo, surgieron voces dentro del sector cafetalero rechazando los cambios, bajo el argumento de proteger la producción local. ¿Hasta qué punto estamos protegiendo nuestra agricultura y en qué momento comenzamos a proteger nuestro aislamiento?

Puerto Rico tiene el talento, la historia cafetalera y la infraestructura para recibir un evento de esta magnitud, pero carece de las condiciones regulatorias para competir por él. Miles de visitantes, millones en actividad económica potencial, exposición internacional y oportunidades para nuestros propios caficultores quedan fuera de nuestro alcance. Panamá entendió que el café puede convertirse en una plataforma de desarrollo mundial. Puerto Rico sigue debatiendo si debe permitir que el café del mundo entre a sus fronteras. Y ahí está nuestra mayor contradicción: queremos que el mundo conozca nuestro café, pero seguimos cerrándole las puertas al café del mundo.

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